Cada 8 de marzo se repite una escena conocida. En los trabajos, en las familias, en los grupos de WhatsApp y en las redes sociales aparece el mismo saludo: “feliz Día de la Mujer”.

Para algunas es una frase que se recibe con gratitud. Para otras, una expresión que genera incomodidad o que abre la puerta a una conversación más profunda sobre el significado de la fecha. Entre el gesto amable y el debate histórico, el saludo del 8M suele convertirse en una pequeña discusión cotidiana.

El Día Internacional de la Mujer tiene su origen en las luchas de las mujeres trabajadoras por mejores condiciones laborales y derechos civiles. Con el paso del tiempo, la efeméride fue adquiriendo distintos significados según las generaciones, las experiencias personales y las miradas políticas o culturales.

En Tucumán, como en muchas partes del país, esa diversidad también aparece cuando se pregunta algo simple: qué responden cuando alguien les dice “feliz Día de la Mujer”.

Entre la sorpresa y el sentido histórico

La licenciada en Letras Florencia Sabaté, de 26 años, que trabaja en la Fundación Mujeres x Mujeres, reconoce que el saludo suele sorprenderla.

“No me genera enojo, pero sí sorpresa, porque hace tiempo venimos explicando por qué este no es un día feliz sino un día de lucha”, señala.

FLOR SABATÉ. Licenciada en Letras y trabajadora de la Fundación Mujeres x Mujeres. Sostiene que la fecha invita a reflexionar sobre los derechos conquistados y los desafíos pendientes. / GENTILEZA DE FLORENCIA SABATÉ

Para ella, la fecha invita a reflexionar sobre los derechos conquistados y sobre los desafíos que aún persisten. También considera que las redes sociales ayudaron a que las generaciones más jóvenes discutan con mayor frecuencia temas vinculados a la igualdad y a los derechos.

El valor del esfuerzo personal

La diputada tucumana Soledad Molinuevo, vicepresidenta de La Libertad Avanza en la provincia, vive el saludo de una manera distinta.

Cuando alguien le dice “feliz Día de la Mujer”, asegura que lo recibe con orgullo por los avances logrados por las mujeres a lo largo de la historia.

Desde su mirada, la fecha permite reconocer esos logros, pero también recordar que el valor de una persona no depende de su género sino de su esfuerzo, su trabajo y sus decisiones.

SOLEDAD MOLINUEVO. Diputada tucumana y vicepresidenta de La Libertad Avanza en la provincia. Considera que el valor de una persona está en el esfuerzo y no en el género. / GENTILEZA DE SOLEDAD MOLINUEVO

“Las mujeres tenemos las mismas capacidades y derechos. Lo importante es el mérito y la determinación personal”, sostiene.

Una discusión que todavía está en proceso

La abogada Luciana Florencia Galván, litigante y militante política, cree que el debate social todavía está en construcción.

Cuando escucha el saludo, dice que primero le genera asombro, porque entiende el 8M como una jornada de reflexión. Sin embargo, suele responder con un “gracias”.

LUCIANA GALVÁN. Abogada litigante y militante política. Señala que el debate sobre el significado de la fecha todavía forma parte de un proceso cultural. / GENTILEZA DE LUCIANA GALVÁN

Para Galván, ese gesto también refleja que los cambios culturales llevan tiempo. En su experiencia profesional, afirma que muchas veces las mujeres deben atravesar más obstáculos para ocupar determinados espacios laborales o políticos.

El arte y la mirada sobre la igualdad

La docente y artista teatral Lourdes Aguirre Rodríguez, que trabaja con adolescentes en escuelas secundarias y dirige talleres de teatro en San Miguel de Tucumán, interpreta el saludo desde la intención de quien lo dice.

“Muchas veces se dice con buena intención”, explica.

LOURDES AGUIRRE RODRÍGUEZ. Docente y artista teatral. Trabaja con jóvenes y destaca el arte como espacio de reflexión y expresión. / GENTILEZA DE LOURDES AGUIRRE

Sin embargo, considera que el 8 de marzo es sobre todo una oportunidad para reflexionar sobre las desigualdades que aún existen y sobre los cambios culturales que se están produciendo, especialmente entre las nuevas generaciones.

Cambios entre generaciones

Graciela “Tita” Contreras, cocinera yvendedora de comida casera de barrio del interior de la capital tucumana , ofrece una mirada más ligada a las tradiciones.

Cuenta que en su generación el saludo siempre se recibió con naturalidad. “Siempre nos decían feliz día y venía con algún regalito”, recuerda.

Hoy dice que responde con un simple “gracias”, aunque reconoce que las conversaciones actuales son distintas. “Antes los regalos eran una plancha o algún electrodoméstico. Ahora las chicas ya no aceptan eso", comenta.

Una generación que intenta explicar el significado

María Paula Araoz, estudiante de Diseño de Indumentaria y nadadora competitiva del Club Azucena, también nota ese cambio.

“Depende quién me lo diga”, cuenta. Si el saludo viene de un familiar mayor, responde con un “muchas gracias”. Pero cuando se lo dicen amigos o personas de su edad, suele aprovechar para explicar el origen histórico de la fecha.

PAULA ARAOZ. Estudiante de Diseño de Indumentaria y nadadora competitiva. Dice que según quién lo diga, el saludo puede abrir una conversación sobre el origen de la fecha. / GENTILEZA DE PAULA ARAOZ

Para ella, el 8M es una oportunidad para recordar la historia y reflexionar sobre los derechos conquistados.

Entre el agradecimiento, la reflexión y el debate, las respuestas muestran que no existe una única manera de vivir el Día Internacional de la Mujer.

Cada 8 de marzo, en Tucumán y en muchas partes del país, el saludo vuelve a aparecer. Y con él, una conversación que sigue evolucionando con cada generación.